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Reino Unido.- Se descubre que las abejas tienen una mordida que aturde

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Las abejas recurren a las mordidas cuando se enfrentan a pestes como los ácaros parasitarios que son muy pequeños para poder recibir picaduras.

Un estudio minucioso sobre el comportamiento de mordedura de las abejas reveló que secretan un químico cuando muerden, el cual aturde a las pestes y de esta forma es más fácil expulsarlas de la colonia.

Las pruebas sugieren que este químico también podría tener un rol en la medicina humana como un anestésico local.

Pruebas de aturdimiento

El Dr. Alexandros Papachristoforou, biólogo de la Universidad griega Aristóteles de Tesalónica, expresó a la BBC que anteriormente se había visto que las abejas combatían pestes que vivían en sus colmenas pero siempre se pensó que esto era parte de las formas de acicalamiento de las abejas.

“La gente pensó que eso era todo. Punto final”, dice el Dr. Papachristoforou. “Pero ese no es el caso. Es algo completamente diferente y estuvo ahí todo este tiempo, sin embargo, no podíamos verlo”.

“Creo que sabemos mucho sobre las patologías de las abejas”, dice. “Pero aún nos falta mucha información básica sobre su biología y comportamiento”.

Las abejas muerden a pestes tales como los ácaros Varroa y las larvas de polillas de la cera.  El ácaro Varroa es endémico tanto de las colonias de abejas silvestres, como en las que son manejadas por el hombre.  Si la población de ácaros en una colmena no es chequeada constantemente existe la posibilidad de que consuman la fuerza de las abejas obreras haciéndolas más susceptibles a virus, enfermedades y otras condiciones debilitantes.

Las larvas de polillas de la cera cavan a través de los panales de la colmena, destruyendo gradualmente las celdas donde las crías se desarrollan y donde se almacena la miel.

El químico causante del efecto que produce el aturdimiento secretado por la mordida de la abeja conocido como el 2-heptanone fue descubierto por el Dr. Papachristoforou y sus colegas mientras observaban cómo las abejas lidiaban con las pestes.

El Dr. Papachristoforou recuperó larvas de la polilla de la cera que fueron expulsadas de una colmena asumiendo que habían sido destruidas por las abejas. En cambio, dice, las larvas comenzaron a retorcerse nuevamente momentos después de haber sido expulsadas.

Hasta ahora, se creía que las abejas secretaban 2-heptanone como una alarma para advertir a los otros miembros de la colonia sobre una potencial amenaza.

Sin embargo, dice el Dr. Papachristoforou, que esto nunca fue considerado como una explicación satisfactoria ya que el 2-heptanone era considerado tan volátil y que perdía su potencia rápidamente. Además, explica, las abejas tenían a su disposición armas químicas mucho más poderosas para enviar señales.

Para aturdir pestes, el 2-heptanone es inyectado por la abeja en el sitio de la mordida en el parásito, polilla o larva.

Las pruebas iniciales sugieren que el 2-heptanone podría tener efecto en los humanos como un anestésico local. Podría ser una alternativa a tratamientos ya establecidos como la lidocaína que puede provocar reacciones alérgicas en algunas personas. Los investigadores publicaron sus resultados en el Journal Plos One.

 

Fuente: BBC

1 Comentario

  1. muy interesante, sobre todo para mi, que estoy empezando a trabajar con abejas……..gracias.

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